¿Dónde quedó la bolita?

Me he ausentado por varios días y seguimos en las mismas, por lo que veo; nadamás no se nos ponen de acuerdo para el presupuesto. Hasta la presidenta tuvo que meter su cuchara y ni así. El gobernador sigue terco con que quiere más deuda y todos montados en su macho de que no se la van a aprobar. ¡No sean gachos!, ¿luego cómo acaba su trenecito para poderlo subir al Insta?!!!.

Los que sí se dieron un santo agarrón como señoras de lavadero fueron el actual presidente municipal de Monterrey y el ex-presidente municipal del mencionado municipio. Digno de una película del cine dorado mexicano, se pusieron a decirse de cosas y, en medio de un manoteo de culpas, los dos salieron a decir lo mismo: «no fui yo, fue el otro».

Ahora, seamos claros de una cosa. El contrato (TES-271-2020) fue firmado el 31 de marzo del 2020 en la administración de Adrián de la Garza por la módica cantidad de $7,370 millones de pesos, a un plazo de 30 años, según para construir un parque solar para producir energía limpia para Monterrey; hasta aquí, pues, todo muy eco-friendly. El detallazo es que el mentado parque nunca se construyó y, en agosto del 2020, la empresa se desistió de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante SEMARNAT. Para entender esto sin profundizar mucho: un movimiento priista de manual; hacemos como que la vamos a construir, pero nunca la construimos. Eso sí, hay que cobrarla.

Luego llega nuestro, para aquel entonces, «Golden boy» de la política, Luis Donaldo Colosio, y se avienta una renegociación en marzo del 2024 solo haciendo modificaciones porque, obviamente, los listillos de Next Energy pues no iban a hacer un contrato que no los dejara con penalizaciones de miedo en caso de que no se armara la machaca. «Oye, si ya sabemos que no los queremos atornillar, tenemos que dejar todo bien amarrado», habrán pensado los ilustres abogados.

Entonces bajan la deuda de $7,370 millones a $4,989 millones, a pagar ya no a 30 sino a 10 años, y les dicen: «mira, la planta de Cerralvo está muy lejos, mejor aquí mismo ponme… digamos… no sé… unos 45,000 paneles solares en… 1,500 puntos de Monterrey». Y con eso, el Political Golden Boy dice que se hizo un ahorro de $4,000 millones a la larga.

Ya pasado el tiempo, como ya se sabe, Adrián le patea la reja al Gober y le desbanca a su «first lady» del sueño de ser alcaldesa y regresa (por tercer ocasión… sí, tercer ocasión) a ser el mero mero del municipio.

Y como es bien sabido que estamos en tiempo de campaña sordeada, pues que se dan un agarrón de aquellos. «Que yo nomás les pagué $54 millones pero les cobré $174 millones de multas», «que tú convertiste en obligación de pago firme $4,500 millones», «que si yo no lo hubiera renegociado se hubiera ido a $9,000 millones», «que si yo le ‘rasuré’ el 40% a la deuda» y la cereza del pastel, cito textualmente: «Le salvé el pellejo a la administración anterior. Al renegociar y corregir un esquema que era fraudulento por diseño, evité que el caso escalara penalmente contra los funcionarios que firmaron en 2020».

Y para colmo de los males, que meten al tambo al dueño de Next Energy en diciembre del 2025 y es un tema que pone sabrosón el tema para que se estén tirando.

Yo, en mi carácter de ciudadano de Nuevo León, quiero hacer una propuesta a todos mis paisanos. Quiero proponer que para este tipo de pleitos de políticos traigan de mediadora a la señorita Laura. O también que, en lugar de estarse diciendo mentiras uno al otro, que mejor se den de chingadazos para así, de perdido, entretenernos con sus pleitos tratándose de destruir uno a otro, pero solo mediáticamente, porque no veo denuncias ni de un lado… ni del otro.

Y en este entretenido show mágico musical solo sale perdiendo el ciudadano que paga su recibo de luz mientras que los políticos hacen lo que mejor saben hacer, puro boxeo de sombra político, nada de golpes reales.

Deja un comentario