Échame la mano, mano.

Después de semanas en silencio y luego de la visita de la presidenta, por fin salió el gobernador de Nuevo León a decir que quiere llegar a un acuerdo y darle lo que le toca a los municipios, pero que le echen la mano con el presupuesto para acabar el metro. Ahora falta ver cuánto tiempo le va a durar la buena onda de querer sentarse con todos a platicar y llegar a un acuerdo que, por cierto, no han llegado en los últimos años. Es de notar que este cambio pasa justamente después de dos cosas importantes. La primera, que la presidenta anduvo por estas tierras del cabrito hace una semana y la otra, que hace 2 la dirigente de Morena vino a decir que, sin importar que sean enemigos casados del PRI y del PAN, en esta van junto con ellos para aprobar el presupuesto por mayoría. Nada tendrá que ver eso con la nueva actitud del mirrey de rancho, estoy seguro (guiño guiño).

Algo que he estado notando cada vez más en las publicaciones publicitadas en Facebook es que los García Rodríguez ya empezaron con la campaña a todo lo que da; no pueden pintar una banqueta en cualquier parte del estado sin que ya esté la primera dama de Nuevo León en el reflector y apareciendo en cuanta foto sube su gobernador esposo. Eso y la ya tan gastada estrategia que ya nadie cree (o espero que no sea la población tan ilusa de creer) de decir que las encuestas marcan una clara ventaja en favor del candidato que la comparte en sus redes sociales. Recuerdo el meme que le hacían a Samuel García en su campaña en la que ponían que en las encuestas ya le iba ganando a Trump en USA.

Pues ahora no es la excepción; a pesar de que todavía no están en campaña, ya empezaron todos con su mentira preferida: las encuestas.

Ahora empieza el show cómico-musical de la política. El show en donde todos se sacan sus trapos sucios, todos son los ganadores, el otro es más malo que yo y el clásico de clásicos: “ganamos el debate”.

Deja un comentario