Quedando mal como de costumbre

No es nada nuevo que en esta administración se presuman y prometan cosas antes de que estén seguros de poderlas cumplir. En declaraciones del día de ayer, el gobernador dijo que no va a decir fechas de cuándo se terminarán las obras del metro y que muy probablemente no estén listas para el mundial que se llevará a cabo en la ciudad. Habrá que ver a quién culpará, pero queda la duda de si todo esto de anunciar cosas y luego quedar mal sea alguna forma de siempre estar en el vox populi sin importar que sea para mal; dirían los publicistas: no existe la mala publicidad.

El que parece que está tratando de dar una imagen de «yo sí concilio» el debate sobre el presupuesto es el secretario general de gobierno, que dijo que si él tenía que ir a buscar a los diputados para que se debatiera sobre el presupuesto, pues los iba a ir a buscar. Esperemos que esto no sea más un acto de precampaña que otra cosa.

Mientras ellos hacen sus shows políticos y sus reels para Instagram, en el estado Caintra señala que el 51% de los transportistas sufren de extorsión por parte de los municipios del estado, con sumas que llegan hasta los cien mil pesos por no retirar unidades a sus corralones; ahora toca cuidarse de los malandros… y de los que “los persiguen”.

Hoy escuché una conversación que decía un ingeniero. Comentaba que, a pesar de que él confía en que sus colegas que estén trabajando en las líneas del metro hayan calculado todo y los obreros checado cada una de las instalaciones, le seguía causando cierto temor el hecho de la velocidad con la que estaban haciendo las cosas y esto de acuerdo con él.

Una obra que, de entrada, nos está costando a todos un mundo de dinero (30,000 millones será el total estimado) pero principalmente está pensada para llevar muchísima gente diariamente en ella. Eso deja pensando si la velocidad con la que el gobierno del estado está haciendo las cosas —con tal de entregarlas antes del mundial y obviamente antes de que acabe su administración para poderla usar como presunción busca votos— no pone en riesgo de fallo en alguna parte. Espero que todo esto sea solo un miedo infundado de un pesimista escritor de opiniones ya que, si Dios no lo quiera algo fallara, esta administración tendría mucho que explicar.

Desde las interminables filas de carros de la carretera Miguel Alemán, les mando un cordial saludo.

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