Dijo el secretario general de Gobierno, Mike Flores, que siempre sí quieren dialogar sobre el presupuesto; que siempre han estado en disposición de llegar a un acuerdo. Pero las vacaciones adelantadas del Periódico dicen lo contrario. Ande usted a saber qué cosas han pasado dentro de los pasillos del Palacio para que, de buenas a primeras, quieran sentarse a platicar algo que se debía de platicar en meses pasados.
Con tanto anuncio pagado en Facebook, en el que el secretario general sale montando a caballo —muy al estilo Yellowstone—, uno ya no sabe si quiere dejarnos claro que es de rancho o anda buscando algún puesto de elección popular en las siguientes elecciones. Lo que sí se ha notado es que el gobernador Samuel García lo anda mandando a cuanto evento con cámaras se encuentre. De todas formas, al gobernador le basta y sobra con la atención que tiene en redes sociales.
Más ahora, que los índices de seguridad han demostrado que ha sido un buen año a la baja en delitos —el mejor en 15 años, dice él—. Algo cuestionable esa afirmación, ya que, si nos vamos a los datos, el año 2014 (490) y 2015 (451) fueron mejores que el año que acaba de terminar, el cual acabó con 724; solo si hablamos de homicidios, porque si nos vamos a la extorsión, también tiene récord histórico, pero a la alza. Ya sabemos cómo se las juega el gober: verdades a medias y habladurías dignas de lo que sabemos que es, un mirrey de rancho.
Grita, cual merolicos de pueblo, que todos los delitos a la baja, mientras la Fiscalía lanza comunicados en prensa sobre la limitante que tendrá en algunos planes específicos con la, otra vez, jugarreta del presupuesto.
Por cierto, anunciaron que se van a reactivar dos juicios contra el gobernador: el de las irregularidades en la recolección de firmas en procesos electorales pasados y el de la triangulación de recursos. Pero, ¿para qué platicamos más de esto, que ya sabemos cómo acabará? ¿Será que por eso ahora el John Dutton de Allende dice que quieren negociar el presupuesto?
